Antonio Lizana, el cantaor del jazz flamenco -

Antonio Lizana, el cantaor del jazz flamenco

Publicado el 7 - 11 - 2019 | Por: Felipe Sánchez Hincapié

Cuando uno escucha a Antonio Lizana de inmediato se deja llevar por el embrujo de su natal Cádiz, y a la vez siente el frenesí de una gran urbe como Nueva York. Pero ¿a qué se debe tan particular mezcla de latitudes y sonidos? Pues a que él canta flamenco con la misma pasión con que toca el saxofón, dándole a esta música de embrujos y pasiones, además de aires jazzísticos, una vibra distinta que de inmediato hace mover el cuerpo con elegante desparpajo.

Ahora bien, el de Lizana es un caso difícil de catalogar porque muchos no se ponen de acuerdo en si es un saxofonista que canta o un cantaor que toca el saxofón. Más allá de las etiquetas, lo cierto es que su música tiene lo mejor del flamenco y del jazz –la fuerza, la nostalgia y la sensualidad– y escucharla es toda una experiencia vital a la que es imposible resistirse.

Como apuntes biográficos puede decirse que Lizana, además de nacer en la cuna del flamenco, tuvo entre sus influencias mayores al inmortal Camarón de la Isla y con apenas diez años empezó sus estudios de saxo en el conservatorio de San Fernando de Cádiz. Su corazón vibraba con el flamenco y empezó a tocarlo a los 14, pero también lo sedujo el rock de los años 60 y 70, en parte por los vinilos de su padre que escuchaba entretenido, y luego de culminar sus estudios musicales decidió centrarse en el jazz.

Al flamenco, sin embargo, nunca lo abandonó y además de Camarón de la Isla tuvo como faros a los también españoles Jorge Pardo y Federico Sambeat y a los saxofonistas estadounidenses Kenny Garrett y Cannonball Adderley, quienes aparte de destacar por su maestría con el saxofón, tocaron para el enigmático genio del jazz: Miles Davis.

Tras finalizar sus estudios de jazz en el Centro Superior de Música del País Vasco, Musikene, conformó la agrupación Antonio Lizana Group, con la que ha grabado tres discos: De viento, Quimeras y Oriente, siendo esta su más reciente producción discográfica en la que además de perfeccionar su particular género, jazz flamenco, se dio licencias para experimentar con sonidos persas, turcos, sufíes y de Oriente Medio, creando así un viaje de colores y sensaciones diversas para hablar, entre otras cosas, del amor y el drama de los inmigrantes que deben dejar su tierra para llegar a otra que, aunque creen promisoria, resulta totalmente agreste.

Antonio Lizana, el cantaor del jazz flamenco

Su deseo de ir a un paso adelante ha sido reconocido dentro y fuera de España, llegando a recibir el premio Cádiz Joven en el campo de las artes y participar como saxofonista, cantaor y arreglista en diferentes proyectos como la Afrodisian Orchestra de Miguel Blanco y la Afro-latin-jazz Orchestra de Arturo O’farrill, ganadora de un Grammy al mejor disco de Latin Jazz Instrumental y en el que Lizana tuvo la oportunidad de participar.

Lizana es un músico de casta, algo que demuestra con la fuerza de su canto y la soltura al tocar el saxofón, pero sobre todo con esa capacidad única de mezclar sonidos y atmósferas que traspasan fronteras y confirman que, más que las nacionalidades o los idiomas, lo que nos une es la música.

Además de músico, es viajero y luego de recorrer países como Alemania, China, Costa Rica, Cuba, Estados Unidos, Suiza, Perú y Suiza, Lizana vendrá a Colombia con su saxofón y grupo a Medellín para participar en la décima versión de Circulart, certamen que del 7 al 10 de noviembre convocará a la industria musical latinoamericana. El domingo 10, a las 9:00 p.m. en el Teatro Pablo Tobón Uribe, será su showcase, oportunidad perfecta para apreciar mejor su sonido apasionado y diverso.

Antonio Lizana, el cantaor del jazz flamenco