Murió Quino, padre de Mafalda -

Murió Quino, padre de Mafalda

Publicado el 30 - 09 - 2020 | Por: Laterales News

Joaquín Salvador Lavado, Quino, dibujante y creador de Mafalda, falleció hoy en Mendoza (Argentina) a los 88 años.

Hijo de inmigrantes españoles, desde niño mostró gusto por el dibujo gracias a un tío suyo que era diseñador gráfico. Más adelante, convertido en todo un historietista, empezó a publicar en diferentes semanarios y publicaciones de humor argentinas, hasta que en 1964 le cambió la suerte: una compañía de electrodomésticos, Mansfield, le encargó una serie de tiras cómicas en las que contara la vida de una típica familia argentina que utilizaba sus productos. Las tiras cómicas, sin embargo, fueron rechazadas, aunque de ellas nació una niña inteligente, que odiaba la sopa y amaba a los Beatles, y siempre tenía una respuesta para todo: Mafalda. 

La tira, en la que además de su familia aparecían sus entrañables amigos Manolito, Susanita, Miguelito, Felipe y Libertad, fue todo un éxito dentro y fuera de Argentina, se publicaron libros en diferentes idiomas y hasta se hizo una película animada. Mafalda se convirtió en símbolo de inteligencia y libertad, y a través de sus apuntes filosos, muchos pudieron reírse de este mundo que no es un chiste.

Pese al éxito de Mafalda, Quino llegó a sentirse agotado y sin ideas, por lo que en 1973 dejó de publicar más tiras de esta adorable niña y se dedicó a hacer otras historietas, cargadas de humor ácido y de situaciones absurdas, en las que se burlaba de la política, la burocracia, la religión, la economía y los poderosos. Estas historietas también fueron un éxito y, además de risas, provocaron profundas reflexiones, porque en ellas Quino plasmaba la condición humana en su máxima expresión.

Además de las exposiciones, los homenajes y las distinciones (como la Legión de Honor de Francia), en 2014 obtuvo el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades por el “valor educativo” y la “dimensión universal” de su obra, aunque antes de ello Quino ya era admirado y considerado un referente para muchos.

Sobre su oficio de dibujante y la incertidumbre que le provocaba no volver a dibujar, Quino dijo estas palabras que hoy muchos recuerdan y que le aseguraron la inmortalidad, porque él siempre estará presente a través de sus dibujos: “a veces pienso que debería dejar de dibujar por un tiempo, para no vivir la angustia o el miedo a repetirme. Pero cuando pienso en que voy a abrir el periódico y no van a estar mis dibujos, me da más angustia y sigo dibujando. Es como ese jefe de estación que se jubila, pero vuelve todos los días para ver si los trenes pasan a horario. No me puedo imaginar esperando pasar los trenes. Además, en mi oficio no hay trenes”.