Ni las gordas de Botero se salvan del vandalismo en Medellín. -

Ni las gordas de Botero se salvan del vandalismo en Medellín.

Publicado el 25 - 07 - 2020 | Por: Felipe Sánchez Hincapié

Por estos días de confinamiento, las esculturas del maestro Fernando Botero, que desde hace 20 años engalanan las inmediaciones del Museo de Antioquia, no han vuelto a recibir a visitantes propios y foráneos para admirar sus voluptuosas formas.

Sin embargo, y en medio de la soledad en el centro por la denominada Cuarentena por la Vida, cuatro esculturas de la Plaza Botero (Mujer reclinada, Mujer vestida, Venus dormida y Caballo con bridas) amanecieron con serios daños, entre los que se cuentan rayones e incisiones con materiales cortopunzantes, grafitis y manchas de pintura.

Escultura de Fernando Botero vandalizada

Aunque no es primera vez que ocurre algo similar, este acto ha generado rechazo en redes sociales, donde se dieron a conocer algunas imágenes de las esculturas dañadas, dado que éstas hacen parte del patrimonio de los medellinenses y fueron un regalo hecho por Fernando Botero como parte de la Donación Botero, conformada por varias obras suyas y de otros maestros del arte, y que alberga el Museo de Antioquia.

A través de un comunicado, la Alcaldía de Medellín condenó “los nuevos actos vandálicos que sufrieron cuatro esculturas de la Plaza Botero” y aseguró que la próxima semana, junto con el Museo de Antioquia, enviará un equipo de expertos para evaluar los daños ocasionados a las esculturas. Así mismo, instó a la Policía a que refuerce la seguridad en esta zona del centro de Medellín, que desde el 13 de julio se encuentra en cuarentena total para evitar la propagación del COVID-19.

“Hacemos un llamado a la ciudadanía para que nos ayude a cuidar y a velar por el patrimonio escultórico de nuestra ciudad, una ciudad con más de 500 esculturas en el espacio público”, aseguró Sebastián Trujillo Osorio, subsecretario de Bibliotecas, Lectura y Patrimonio de Medellín.

Escultura de Fernando Botero vandalizada

En conversación con Laterales News, María del Rosario Escobar, directora del Museo de Antioquia, afirmó que las afectaciones a las esculturas de la Plaza Botero son “una fuente enorme de preocupación” porque indican la situación de desprotección en la que se encuentra el espacio público y la falta de valoración del patrimonio, pero al mismo tiempo dan cuenta del “valor histórico y cultural que ha desempeñado la plaza para todos”. “Se hace fundamental revisar qué es lo que ha estado pasando y cómo podemos, nuevamente, acentuar ese mensaje de lo que ha significado para los antioqueños y colombianos tener una plaza tan icónica desde Medellín y para el país”, agregó.

Aunque considera aventurado hacer una valoración económica del proceso de reparación de las esculturas, éste sería el más intenso que se les haya hecho desde los 20 años de funcionamiento de la plaza, debido a los fuertes daños que sufrieron.

“Es posible que sea una reparación que esté por encima de los 250 millones de pesos o más, habría que mirar. Por otro lado, creo que es importante resaltar que sería una reparación que tardaría varios meses, porque hay que hacer primero un diagnóstico y luego un trabajo, escultura por escultura, y en algunos casos lo que más nos preocupa es la pérdida de la pátina”.

Por último, María del Rosario Escobar resaltó a la Plaza Botero y al Museo de Antioquia como espacios fundamentales para el patrimonio cultural de Antioquia y Colombia no sólo por la riqueza de sus obras, sino también por ser símbolos de la transformación de Medellín. Justamente hace 20 años la ciudad pasaba por uno de sus momentos más aciagos, pero fueron el arte y la cultura los que le permitieron salir de “sus propias cenizas”, aparte de que la generosidad del maestro Botero, quien donó una numerosa colección de sus pinturas y esculturas, hizo posible la construcción de una plaza que, hoy por hoy, es referente de Medellín ante Colombia y el mundo. 

“Él hizo este regalo especial para Medellín, una plaza que no tiene ningún otro lugar de Colombia y que es hoy responsabilidad de todos nosotros cuidar y entregársela a las próximas generaciones”, concluyó.